El taller de la sombra 3

Si observamos que la parte mecánica es defectuosa hemos de buscar un técnico que arregle el desequilibrio, en este caso será un terapeuta o un buen trabajo de crecimiento personal y hacer nosotros mismos las reparaciones, en función de nuestra capacidad personal de trabajo sobre nosotros mismos.

Pero teniendo siempre en cuenta que nosotros no somos nuestro mecanismo.

Si el cochero es incompetente o mal instruido, si es incapaz de controlar al caballo y utilizarlo adecuadamente, se vivirá en el estado de víctima. Ceder el control de nuestro estado emocional a los otros y censurarles cuando las cosas no van bien, es un mecanismo psicológico que forma parte de nuestra educación y de nuestra cultura.

Nunca nos han enseñado que podíamos aprender a amaestrar a nuestro caballo. En cambio, sí nos han mostrado que hacer para acusar a alguien cuando excita a nuestro caballo. La tendencia a echar la culpa a los demás, a juzgar a los otros como incorrectos, hagan lo que hagan o a encontrar siempre algo que criticar en lo que hacen, es una compensación al sentimiento de falta de propia estima y un esfuerzo desesperado para volver a encontrar el sentimiento de ser correcto, de ser niño bueno.

Si el cochero no escucha las órdenes del amo, el cual es el único que sabe el camino, el conjunto de nuestra responsabilidad será conducido por un cochero tiránico e ignorante. Éste, a partir de ciertas experiencias del pasado, percibe al caballo como peligroso y hará lo posible para sofocarlo, matarle de hambre y menoscabar su energía. A eso le llamamos reprimir las emociones. El cochero, recordad que es la mente, azotará al caballo de forma desordenada e ineficaz. El caballo se espantará y galopará desbocado. Si el cochero tiene una visión amplia y abierta del camino y está a la escucha de las instrucciones del amo, el caballo será conducido de forma inteligente y armoniosamente.

Enfrentar la mente y las emociones no es lo adecuado.

Dejar nuestra vida en manos de un cochero ignorante, no es una fuente de satisfacción.

Dejar al caballo galopar de cualquier forma, solo nos proporcionará un sentimiento de liberación, de salir de las garras de un cochero necio. Pero esto es solo el primer paso y lo importante es no quedarse ahí.

El trabajo es adquirir el control del vehículo de manifestación, físico, mental y emocional y armonizar la voluntad de este vehículo con la voluntad del Sí mismo.

Una respuesta a «El taller de la sombra 3»

  1. Avatar de Xavier Losantos
    Xavier Losantos

    Se podría resumir diciendo: «Antes de quejarse de los demás, estúdiese y constatará que el problema está en usted»

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