El LOCO está en el paraíso donde vive la vida en lugar de pensarla. Se sumerge en ella en lugar de conceptualizarla. Se entrega a su flujo en lugar de detenerlo.
En el paraíso carecemos del órgano de la conciencia que evalúa, compara y juzga la realidad, a nosotros mismos y a esta realidad, con nuestras ideas sobre el bien y el mal.
EL MAGO es la conciencia.
En las siete primeras cartas nos estamos creando una identidad, pero esta identidad no puede ser fija, limitada e inflexible.
Nuestra mente es como una espada que corta la realidad en pedazos y después actuamos como si cada pedazo de la realidad fuera independiente de los otros. Surge el concepto de nosotros mismos como entes autónomos emergiendo la idea de un yo soberano e independiente que se hace dueño de la vida a través del pensamiento y de la reflexión.
Un ser humano puede mantener su brújula interior y encontrar sentido al vivir a través de tres caminos:
Acción………..el Mago
Contemplación……..Ermitaño
Sufrimiento asumido……..Colgado
El gran reto del amor supone rendirnos al misterio y amar lo que es, a pesar de que todavía no adivinemos en ello ningún sentido. Es el Ermitaño que está buscando un sentido a su vida y en su búsqueda descubre que lo único constante en la vida es el cambio.
Nos sintonizamos con la Gran Alma a través de la rendición personal : el COLGADO. El dolor es una emoción natural. El sufrimiento es oposición y el asentimiento es liberación. La frase » ya nada espero» o » estoy colgado» pueden ser un escalón que nos lleve a la dicha.
En la ESTRELLA nos sentimos cómodos en nuestra piel, en aquello que somos. Podemos confiar en nuestros recursos y competencias y podemos apropiarnos de nuestras experiencias y de nuestra verdad interior en lugar de apoyarnos en ideologías o dogmas.
Dice la carta de la LUNA : para volverte sabio debes aprender a escuchar a los perros salvajes que ladran en tu sótano. Lo que vive en la oscuridad de nuestro interior constituye el fertilizante de nuestra creatividad, el invisible impulsor de nuestros caminos, la motivación de nuestros valores y logros. No se trata de expulsar a los demonios sino de convocarlos al servicio de la vida.
Esta misma conciencia que nos ha alejado del paraíso puede desarrollarse y madurar y llegar a avisarnos de nuestra caída. Es la buena nueva que nos da el ángel en la carta del JUICIO.
Nos dice el bailarín del MUNDO : las personan han de aprender a respetar, hacer espacio y querer todo lo que les constituye y al mismo tiempo NO identificarse con ello. Así se convierten en observadores de lo que viven.
Piensan con las Espadas
Sienten con las Copas
Notan con los Oros
Hacen con los Bastos
Crean un centro espiritual, el eje de la circunferencia de la personalidad. Quien está cómodo con toda la circunferencia no gasta energía en parapetarse de lo que teme y así su energía se dirige al presente, solo ocurre.
No somos nuestros sentimientos, aunque también nos viven; no somos nuestros pensamientos, a pesar de que también nos toman. Sabemos que no somos ellos. Entonces los disfrutamos y aparecen y desaparecen y nosotros permanecemos en nuestro centro.

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