Vamos a bailar 10

Se ha resistido, pero al final el PAPA no ha tenido otro remedio que acoger en sus brazos a esta chica, LA ESTRELLA, que va tan inapropiadamente vestida, pero que con su sonrisa facilita los primeros instantes siempre un poco violentos. El probará de explicarle su misión y ella en principio parecerá interesada, incluso haciendo algunas sugerencias que pueden resultar muy interesantes pues le habla de generosidad, de talentos, como si él con todos sus estudios no estuviera al corriente de estos temas. Realmente el hombre está muy sorprendido, tanto que se olvida de cómo va vestida y está pendiente de las palabras que van surgiendo de su boca y se da cuenta de que desde que ha empezado este baile, el tiempo fluye y ya no tiene ganas de cambiar. ¡ lo que no consiga una Estrella!

LA LUNA se ha colado en el CARRO casi a escondidas y con movimientos sigilosos le ha indicado al hombre que ya podían empezar a bailar, que ni iba a notar su presencia, que se dejasen llevar por la música, por el ritmo, olvidándose de pasos concretos y sobre todo de llevar la cuenta porque ella es todo intuición e imaginación y con estas armas va por la vida sin pelearse con nadie, aunque también es verdad que a menudo se nota un poco desorientada y le es difícil ver con claridad. Todo esto es lo que ha explicado al chico Carro con una voz dulce y acariciante y él ha quedado tan prendado de ella que está dispuesto a acompañarla hasta el fin del mundo.

EL SOL ha encontrado a LA JUSTICIA, el justo medio, la mujer que sabe estar en su sitio, que le admira porque es tan puntual a la cita de cada día, que alumbra a todos sin distinción, aunque ello implica que ella ha de desaparecer y lo ha de compartir con los demás. Poco puede mandar y exigir porque él es perfecto y a su lado, le gustaría ir menos vestida, sentirse menos rígida, incluso levantarse del trono en el que está sentada y atreverse a soltarse un poco, porque se encuentra tan bien a su sombra….

Y así finaliza el baile.

Los arquetipos han vuelto a su lugar en las cartas que tenéis en las manos, pero mi deseo es que ahora los sintáis vibrar, cobrar vida y comprobar de qué manera los podéis encontrar en vuestro día a día, en el trabajo, en un transporte público o esperando vuestro turno en la panadería.

La intención de este texto es simplemente que dejéis de pensar que » ellos» están sólo en las cartas. Al contrario, ellos nos acompañan y os daréis cuenta que muy a menudo estaís actuando en vuestra vida cotidiana como uno de ellos.

El próximo martes, día de nueva aportación al blog de Talitha kumi, iniciaremos un tema completamente diferente, pero a mis ojos muy interesante.

2 respuestas a “Vamos a bailar 10”

  1. Gracias una vez más por revelar, desvelar, la vida real en cada una de las cartas. Tus escritos bailongos me han encantado, una mirada más allá de cada una de las figuras.
    Un abrazo al ritmo de …….

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  2. Gracias Nuria por este baile maravilloso, que me brinda poder ver, desde el observador, los diferentes arquetipos con los que me encuentro cotidianamente y con los que me he siento más reflejada. Sin duda volveré a rebailarte, en esta vida de cambio constante, y seguir tomando consciencia de las diferentes dinámicas para seguir fluyendo y comprendiendo los diferentes bailes que nos ofrece la vida.

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