Cajón de sastre

Aunque no se sepa tricotar, todos sabéis lo que es un ovillo de lana. Cuando se empieza a trabajar, al principio la lana fluye sin problemas, pero llega un momento en que el cabo interior del ovillo sale al exterior y empieza a enredarse con el cabo que estábamos usando. Llegado a este punto, la única solución es detenerse y empezar a hacer un nuevo ovillo con este cabo interior, hasta que se llega al punto en que se trabajaba .

Esto que os puede parecer una banalidad, es una metáfora de lo que nos ocurre en la vida.

En principio trabajamos con el cabo de fuera, estudios, trabajo, salud, familia etc. Pero llega un momento, tal vez pasada ya la mitad de la vida, en que el cabo de dentro empieza a enredar en todo lo conseguido de fuera. Es conveniente entonces detenerse e intentar desenredar antes que se produzca un nudo.

Es necesario paciencia y lentitud e ir integrando en este nuevo ovillo lo de dentro, resentimientos, cóleras reprimidas, sentimientos no manifestados, cuentas pendientes etc para que llegue a formar parte del conjunto, es decir de uno mismo.

Cada cual tiene su cabo de fuera y su cabo de dentro y lo importante es saberlo e integrarlos en el mismo ovillo con sabiduría porque siempre, tarde o temprano, esta parte interior se pone en evidencia enredando los proyectos y formas de vida que se hubieran diseñado previamente.

Deja un comentario