En el Tarot nada es lo que parece 18

La carta del Sol es la que más gusta al consultante de las cartas. Nada puede sucederle que sea desagradable, irritante o preocupante. Se reconoce en el niño libre de ataduras, confiando y seguro de su vocación en este mundo.

Pero puede suceder, y sucede muy a menudo, que la inflación del ego esté dando muestras de una vida lozana. Ahí estoy yo y mi personalidad, mirando a mi alrededor con aires de triunfo porque he conseguido llegar a este lugar después de librar batallas con demonios, torres que expulsan, lunas inquietantes y sombras varias.

Aún estoy colocando una frontera, un muro, una separación entre quien creo que soy y aquello que interpreto como trascendente y superior y que coloco en la distancia, alzando los ojos para suplicar y quizá aún voy al templo a confiar mis deseos o mis miedos, como si sólo en aquel lugar se pudieran emitir mensajes.

Y esta es la causa de que las cartas no finalicen en la del Sol. Aún no hemos despertado, pero……ay, ya se cuida el ángel con su trompeta de esta función : despertad !!!!

Aún estaís dormidos o directamente muertos. Alzaos de vuestras sepulturas y cambiad la conciencia, pero esta vez bien despiertos del cambio, incorporando a nuestras vidas esta nueva condición.

La carta del Juicio es siempre una mejora, porque hemos pasado de un grado a otro superior. Si en la carta de la Muerte advertía que raras veces aparece como una muerte física, en la del Juicio esta posibilidad es posible. La muerte siempre es pasar de un mundo imperfecto a…….no sabemos qué porque nadie ha vuelto para contarlo, pero si las cartas han ayudado hasta ahora, por qué en este momento no pueden estar diciendo que lo que hay más allá es superior en todos los sentidos?

Superior porque ya no habrá separación entre nosotros y aquello que cada uno es libre de interpretar que nos trasciende, sea conciencia cósmica, la providencia, el Tao, la energía suprema etc etc.

y esta es la carta del Mundo.

Por fin hemos llegado a casa.

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