En el Tarot nada es lo que parece 16

Hemos llegado a la carta más bonita de las 22, a mi entender. Habiendo trabajado el Diablo y La Torre, nuestra consciencia bien merece un descanso y una recompensa. Un prado soleado, una ambiente idílico, desnudos de cualquier identificación porque ya sabemos quien somos, nos disponemos a fluir con la naturaleza, siendo generosos con nuestro talento. Esto es lo que simboliza la muchacha que semi arrodillada, vierte agua de dos jarras, una sobre la hierba, el consciente y la segunda sobre la misma agua, siempre simbolizando el inconsciente.

No tenemos una actitud altanera, como las anteriores figuras sentadas en sus tronos; al contrario, nos postramos bajo unos astros que se supone nos dirigen. Ya no pretendemos controlar ninguna situación y confiamos en el Universo. La carta simboliza la confianza y la esperanza. Pero…….como siempre hay un pero, incluso en una carta tan prometedora. Al verter agua sobre el inconsciente, se ha perturbado, se ha alterado como sucede si tiramos una piedra sobre la superficie de un lago. Del fondo, empieza a subir todo aquello que había permanecido latente esperando su momento. Que tormenta está propiciando la muchacha que no contaba con este desaguisado.

Y ahora que va a ocurrir con nuestra consciencia? Pues que vamos a entrar en una típica noche oscura del alma.

La carta de La Luna, la más temida por los consultantes porque nos pone delante de la evidencia de por qué estamos haciendo esta lectura; en nuestra incertidumbre y desconcierto, necesitamos un salvavidas. Alguien que intente ver claro en esta semi penumbra, esta luz que no es luz de la luna, pero que nos invita a dar vueltas y mas vueltas a los problemas, sobre todo de noche. Creemos que preocupándonos encontraremos la solución, pero la preocupación como su nombre indica solo es una pre ocupación , es decir no obra nada.

Con la carta de la Luna nos hemos dado de bruces y no podemos escapar de ella, haciendo lo que muchos aconsejan, o sea, salir, distraerse, viajar, hacer ver que no pasa nada, que todo se arreglará, que es una mala temporada etc etc.

No, la carta de la Luna exige que nos dediquemos a este inconsciente alterado, en analizar todo este material que había quedado esperando el momento para hacer acto de presencia. Y así os dejo, dándole vueltas a por qué os sentís así de tristes y con miedo a sacar la cabeza y ver que pasa ahi fuera.

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