En el Tarot nada es lo que parece 13

La carta de La Templanza emplaza a la consciencia a no hacer nada, simplemente a serenarse, recuperar el equilibrio perdido y a esperar el momento oportuno. En la carta, el Ángel simboliza la ayuda que en la carta superior, la del Carro, se desestimó. En la carta del Carro, nuestra consciencia subyugada por el ego, creía poder hacer frente ella sola a todos los inconvenientes que apareciesen en el camino. Pero ya se ha visto que no es así y es en este momento que uno ha de pararse a pensar qué hacer a continuación.

Podemos pensar que la vida es como un tiovivo, dando vueltas sin sentido, ahora caigo, ahora me levanto y culpando a los demás de lo que nos sucede y así ir pasando los años. O bien, si nuestro crecimiento nos ilumina pensar que quizá, solo quizá se podría empezar a poner orden en nuestra existencia.

y con esta idea nos adentramos en la tercera hilera, la del auténtico trabajo sobre nosotros mismos.

Tres cartas importantes : el Diablo, La Torre y La Luna. La dificultad va de menos a más. En medio, la carta de la Estrella, como un balón de oxigeno que en realidad nos precipitará al mundo del inframundo.

El Diablo nos espera, pero que fácil sería todo si lo pudiéramos identificar con la indumentaria con la que aparece en la carta. Lo veríamos venir y ya no habría trabajo a hacer. Es diabólico todo aquello que nos separa de quien somos, así de sencillo.

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