En el Tarot nada es lo que parece 9

Si nos fijamos en el Carro, tanto en las cartas del mazo de Marsella como en el Rider, la velocidad brillará por su ausencia, ya que en el primer caso las ruedas son divergentes y en el segundo, el material con el que está hecho, la piedra, le impedirá moverse ágilmente.

Se nos está indicando quizá que no es un viaje de movimiento externo sino interior?

Efectivamente, es una manera sutil de hacernos entender que en este momento de nuestro crecimiento, nos convendría desistir de tanta excitación y ganas de aventura y empezar a buscar aquello que de un sentido a nuestra vida.

Pero hemos de hacer hincapié en que la mayoría de almas al llegar hasta el Carro consideran que ya es suficiente ; ardua ha estado la tarea de formar una personalidad, de encontrar un lugar en el mundo, incluso de haber triunfado y dan por finalizado este paso por nuestro planeta. No se han planteado nunca el por qué de la aventura, cual es el fin de la vida, si es que no termina todo en la muerte que es lo más probable y dejando estas preguntas para otra ocasión hacen mutis del escenario y habrán de esperar nuevas ocasiones para seguir creciendo.

Pero si ha llegado este momento, las cartas de la segunda hilera nos están esperando para darnos las herramientas con que abrirnos paso y proseguir nuestra aventura.

Ya no vemos tantos individuos sentados en tronos, con coronas y cetros, la majestuosidad ha quedado atrás y nos encontramos con un anciano caminando despacio y ayudado por un bastón y un pobre desgraciado colgado cabeza abajo y atado de manos y pies. Por si esto no fuera suficiente, una carta con el nombre de La Muerte, no augura nada bueno.

Nos aventuramos a descifrar los mensajes motivados por el título del escrito » En el Tarot nada es lo que parece?»

Creo que vale la pena.

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