Y ya llegamos al último de los signos, el de Piscis, de tipo emocional, que se identifican tanto con lo que aman que pueden llegar a perderse en medio de este amor devoto y hacen lo que sea por la persona amada.
En el signo de Piscis, anhelamos llegar a un final, ansiamos sentirnos en paz y tranquilos. Muchas personas de este signo viven a menudo en un mundo de ensueño hecho de visiones que no tiene nada que ver con la realidad. En su núcleo esencial, no hay ni dureza ni ninguna exigencia extrema de imponer su yo. Piscis está inspirado por el deseo de ayudar, por la compasión y por la capacidad intuitiva de comprender la naturaleza esencial de los demás. Busca siempre la armonía, porque las discusiones, los conflictos y las imposiciones le resultan desagradables.
La inclinación mística de Piscis hace que busque lo más elevado en todas las cosas. Por una parte busca cosas fuera de lo común, lo cual, a menudo le convierte en un gran idealista y místico y por otra parte tiende a interpretar la vida dándole otro sentido a la realidad. Esta inmerso en la gran oposición espíritu y materia y le puede resultar difícil encontrar la fórmula de juntar ambos polos. Quiere experimentar la individualidad en su forma más elevada, pero teme el aislamiento y la soledad que toda conciencia individual debe aprender a soportar
En una lectura, se sentirá completamente inmerso en los datos que aporten las cartas, vivirá intensamente el momento e incluso puede llegar a interpretar él mismo. Muchas veces es necesario poner tierra en este mar de sentimientos y emociones, pero siempre se ha de hacer comprendiendo su punto de vista.

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