En Escorpio, el ser interior o la conciencia del verdadero yo empuja hacia fuera y lucha contra las formas creadas hasta ese momento. Escorpio es un signo de crisis, de conversión, de reorientación y de transformación. Todo el trabajo de Libra por conseguir el equilibrio, Escorpio trabaja en sentido contrario.
Escorpio deberá aprender que el proceso de desarrollo no permite el apego ni el estancamiento ni seguridad. Le costará sentirse seguro en la inseguridad y deberá aprender a vivir con incertidumbres. Escorpio crea continuamente nuevas formas y se aferra a ellas con intensidad pero al cabo de un tiempo se ve forzado a destruirlas porque ya no le satisfacen e impiden su desarrollo. En Escorpio reside la eterna exigencia psicológica y espiritual de muerte y renacimiento.
La vida de una persona nacida en Escorpio es una lucha constante y está llena de inseguridades, dudas, contradicciones y crisis espirituales.
Tiene como planeta regente a Marte y por esto desea experimentar todo en profundidad e intensidad , pero indeciso, vive dudando de todo, amando y deseando participar apasionadamente en la vida y a la vez, negándoselo.
El signo de Escorpio está entre Libra y Sagitario; por una parte la perfecta capacidad de relacionarse con el tu de Libra y por la otra el impulso hacia la libertad individual y espiritual de Sagitario.
Con frecuencia, Escorpio se olvida del renacimiento y se pierde en su propia destrucción, auto inculpándose y clavándose su propio aguijón.
Será un consultante difícil porque su mantra es » Si, pero….»

Deja un comentario