En los tres signos de tierra, Tauro, Virgo y Capricornio, ese elemento se manifiesta de forma distinta. En Tauro, en la conservación de lo existente y haciendo lo imposible para evitar la pérdida, la destrucción o el desperdicio de los recursos. En cambio, lo que Virgo intenta por todos los medios es mantener el orden y cultivar la pureza de todas las cosas y con su trabajo asiduo y aplicado, cuidar de todo lo existente. En Capricornio se establecen las leyes que deben proteger la vida y el desarrollo en el mundo de las formas.
Si habíamos visto en el signo que precede que el león quería gobernar, la virgen quiere servir. Son dos elementos opuestos que chocan : el activo leo que quiere ser protagonista y el pasivo y modesto Virgo, que suele infravalorarse. Son como los extremos de un columpio y han de aprender uno del otro. Si Virgo intentara actuar como Leo, nadie lo tomaría en serio. Virgo debe ensanchar su espíritu hacia una visión más amplia, ha de poder trabajar como le gusta pero por convicción.
Virgo siempre lucha por la superación de la existencia, tanto en el sentido práctico como en el espiritual. Algunas personas nacidas bajo Virgo viven con una angustiante inquietud por su existencia, que se traduce en un exagerado afán de seguridad material. Su mundo se convierte en un microcosmos compacto y claramente delimitado. Cualquier cosa que no encaje es rechazada y quien sobrepase los límites es criticado enérgicamente.
La mayoría de los consultantes son de este signo, también Escorpio o de Piscis, demasiadas emociones difíciles de controlar. Como el personaje Virgo tiene muy claro como ha de ser su mundo, es difícil penetrar en su inconsciente porque lo mantiene encerrado y seguro. Pero también he de decir, que una vez bajadas las barreras, se convierten en los mejores alumnos o personas muy cooperantes en una lectura, una vez han visto que se les puede ayudar y que no siempre son ellos los que ayudan a los demás.

Deja un comentario