El arco de crecimiento 6

Puede ser que se esté satisfecho con el tipo de vida que uno lleva, que fluya con serenidad sin cuestionarse nada y dando por descontado que la vida es así, con momentos de felicidad y otros de inquietud. Pero también puede suceder que aparezca una insatisfacción, una intranquilidad porque uno NO se ve haciendo lo mismo el resto de su vida.

Son estos momentos de conflicto interno cuando nuestra consciencia crece. Uno será igual de alto que el año pasado o incluso puede ser que se haya menguado un poco, pero si se es capaz de investigar lo que se quiere, lo que se pide y exige a la vida, preguntándose qué le da un sentido, esta persona, a pesar de las arrugas, la artrosis, la barriga y los pechos caídos, habrá mantenido la trayectoria de la flecha de su YO interno, durante mas tiempo hacia arriba y dándole nuevo impulso.

El desarrollo de la personalidad es sobre todo una lealtad, una confianza y una esperanza en su propio camino, conscientemente.

Y ¿ qué mueve a una persona a escoger su propio camino? la determinación. La flecha lleva en su parte delantera una pieza más dura, a veces metálica, que será la que se clavará en el cuerpo, en el árbol o en la diana. Esta pieza podría simbolizar la determinación o la vocación. Vocación es una palabra que viene del latín y que significa gritar o llamar.

En realidad, todos somos llamados. En general se identifica la vocación con una clase determinada de actividad, se dice de un médico o de un cocinero por ejemplo, como si los demás no tuvieran.

La vocación no es los que se hace sino la manera que tiene cada uno de hacer este trabajo. Cada persona es única y hará su trabajo de una forma particular que nadie mas hará de la misma manera. La vida simplemente pide que cada uno haga su trabajo a su manera, que será única. La llamada es a la honestidad más que al éxito, a la fidelidad a ser quien eres. La bellota no lucha por ser una aceituna o un melocotón. La bellota sabe que si trabaja su potencial será un roble, no un olivo.

Cuando la personalidad no se desarrolla correctamente, cuando la vocación se deja de lado, se evita o se ignora, se pierde la determinación y uno se pierde dentro del grupo, se disuelve y queda atrapado en las convenciones y en la rutina.

Deja un comentario