Los cuatro elementos 5

Cuando es el centro material, los Oros, el que es invadido, puede suceder: Si es el centro intelectual , las Espadas, nos encontramos con trastornos obsesivos, se vive según reglas rígidas sin hacer caso de las necesidades del cuerpo.

Si es el centro emocional, las Copas, se cae en conductas alimentarias, corporales o financieras que ponen de manifiesto una necesidad afectiva: sobre alimentación o infra alimentación, gastos irreflexivos, apego excesivo a un lugar o a una casa o a un objeto.

Si es el centro sexual- creativo el invasor, o sea los bastos invaden el centro material, se cae en la sexualización sistemática del cuerpo, obsesión por la seducción, desorden material por exceso de creatividad.

El centro material puede aceptar como aliado al centro intelectual si deja de lado la disciplina, el hacer siempre lo que conviene a rajatabla, lo que siempre se ha hecho, lo que hacían sus padres etc.

Puede aceptar como aliado al centro emocional si actúa por amor, conoce el valor de las caricias, de la delicadeza en la relación directa con los demás. No ha de estar siempre calculando por interés.

El centro material se llevará bien con el centro sexual-creativo si introduce la belleza en su día a día, si se permite ser creativo y seguir caminos bellos más que cortos .

Una persona está preparada para evolucionar cuando conoce el lenguaje y la energía que corresponde a cada uno de sus centros, es decir, cuando piensa con su intelecto, ama con su corazón, desea y crea con su centro creativo-sexual y vive de acuerdo con sus necesidades.

En la carta de Los Enamorados, el Ángel de la parte superior, observa a la pareja para distinguir que centro está trabajando en el momento en que aquella consciencia toma una decisión. Como estamos en las primeras cartas, se supone que la consciencia es aún muy inmadura y no es capaz de controlar la energía de sus centros. Las decisiones se tomarán unilateralmente por uno de los centros, ocasionando con el tiempo desequilibrios.

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