Cuando es el centro sexual-creativo, los Bastos, el que es invadido por otro puede suceder:
Si lo invade el centro intelectual, las Espadas, se notará un enfriamiento, una ritualización extrema de la sexualidad, frigidez, impotencia sexual o creativa. Se sabe inventar, se tienen ideas, pero no son creativas.
Si lo invade el centro emocional, las Copas, la ternura ocupará el lugar de la sexualidad, la creatividad se vuelve sentimental, la libido y la creatividad se infantilizan.
Si lo invade el centro material, los Oros, aparece la prostitución, la sobrevaloración del cuerpo o del dinero en el ámbito de la atracción sexual, la creatividad estará orientada a la rentabilidad.
El centro sexual-creativo puede aceptar como aliado al centro intelectual si aprende a conocer sus propios procesos de deseo y gozo y también los del otro.
Al centro emocional si se abre a escuchar al otro y crea y desea por amor.
Y finalmente puede aceptar al centro material si aprende a desear apasionadamente todo cuanto ya poseía, es decir, a renovar su mirada sobre lo ya conocido. Aprende que el dinero o la salud no dan la dicha, sino que ayudan.

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