Un viaje arquetípico 7

Cuando en una lectura sale la carta del Diablo, el consultante entra en pánico sin caer en la cuenta de que convive cada día con el personaje, le modifica sus decisiones, le cambia sus emociones y sus pensamientos. Diabólico es todo aquello que separa a un ser de él mismo. Pueden ser amistades, costumbres, hábitos adquiridos a la ligera que han ocupado nuestra mente y ahora es imposible para el consultante, complaciente con él mismo, dejar de lado.

Como mínimo simboliza incomodidad, sentir que estás traicionando a tu esencia.

Nadie quiere hacerse cargo de este personaje como parte de él mismo, pero lo vemos y lo asociamos con tranquilidad a los demás.

Si no le damos al diablo lo que le debemos, él lo tomará de todas maneras y si lo ignoramos, va actuar desde atrás, de modo destructivo.

La secuencia de las cuatro cartas que siguen, La Torre, La Estrella, La Luna y El Sol representan diversos estadios de iluminación en orden ascendente.

Ahora si estamos metidos hasta el cuello en el trabajo de crecimiento.

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