El Tarot es progresivo 3

La primera pareja será la Emperatriz, carta 3 y la Luna, carta 18.

Estamos hablando de un mundo de feminidad creativa. La mujer Emperatriz, satisfecha, disfrutando de sus creaciones, a la vez usando la herencia del padre 1 , la acción y las ideas y de la madre 2, la intuición, la memoria, la introspección. Su vida es un continuo acto de creación, de mantenimiento de estas creaciones, de reagruparlas, de mantener el mismo espíritu. Cuando encuentre a la Luna, será un suma y sigue, una recepción sin limites, la feminidad llevada a proporciones cósmicas.

La Luna encontrará en la Emperatriz el lugar idóneo, como si hubiera estado esperando desde el principio de los tiempos su llegada. La intuición de la Luna, encontrará su materialización en la carta de la Emperatriz. Ya nada será igual, un antes y un después en la relación de esta pareja.

Y en la pareja que sigue, el Emperador ,4 y la Estrella, 17, vemos al primero con su materia a cuestas que por fin puede servir al universo. El Emperador necesita a una Estrella que haga mover esta inmovilidad, esta estabilidad que a veces le puede ocasionar pesadez como si llevase piedras en los bolsillos. Con ella, con su generosidad, todo se potenciará. Ya no será un enclave concreto, una limitación en la ordenación y las leyes, será todo el universo que recibirá la energía de la voluntad del Emperador.

Para La Estrella, encontrar al Emperador será encontrar el lugar donde verter los dones que quizá hasta ahora había dado sin verdadero provecho. El Emperador la protegerá y la encauzará y entre los dos, el Universo se regocijará.

Deja un comentario