Las cuatro funciones 16

El siete en los arcanos mayores es la carta del Carro, carta activa y de movimiento sobre la Tierra, con el Príncipe orgulloso de su energía, dispuesto a comerse el mundo…..hasta que se de cuenta de que no domina a quien arrastra este carro. Pero en este momento del crecimiento de su consciencia, es lo que le toca. Solo aprendemos a base de bofetadas ( la Torre de los arcanos mayores).

El siete de Espadas, nos muestra la astucia y la perfidia de alguien marchándose de un campamento sin hacer ruido, llevándose armas, con sigilo. La carta representa el lado oscuro del Mago. Pero también puede indicar que se ha de agudizar la atención porque es un momento crucial en una negociación , en la firma de un contrato para que nadie pueda estafar.

En el siete de Bastos nos preparamos para enfrentarnos a un peligro, con siete bastones y en una posición superior y privilegiada, hacemos frente al enemigo. Queremos afirmar nuestro punto de vista y no cejaremos en nuestro empeño.

Con el siete de Copas, el lado NO práctico del palo se pone de manifiesto. Sueños , visiones, castillos en el aire, ilusiones, deseos. Y la energía del príncipe se pondrá en acción para conseguirlos. La carta previene de huir de la realidad y de pasos tentadores que nos pueden llevar a la perdición.

En el siete de Oros, el personaje está esperando, inquieto, impaciente que aquello que ha sembrado produzca el fruto esperado. Pero la espera justamente se hace eterna, ya querríamos ver alguna señal. Es una carta que sale en muchas ocasiones porque como los humanos tenemos el defecto de tener expectativas y no se cumplen, si es que se cumplen, en el plazo esperado, se nos pone a prueba en la confianza y paciencia que quizá sean nuestros puntos más débiles.

Siempre he creído que con el estudio de los arcanos menores, se entienden mejor los mayores y es con los sietes donde este entendimiento es más palpable. La energía del chico del Carro es muy ilusionante, su entusiasmo, su confianza en si mismo, virtudes que están muy bien siempre que uno sea consciente de dominar estos instintos que pueden hacernos volcar. Advierto al consultante, contento al ver la carta del Carro, que aún estamos en el número 7, que sólo hemos empezado el camino y que si no nos templamos podemos acabar con nuestro flamante carro por tierra. Pero, cómo vamos a templarnos si la carta que lleva este nombre, es la 14 y está justamente debajo del Carro?

Que nos depararan los ochos?

la solución el próximo día

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