En una serie de 9 números, ya que el 10 se considera una repetición del 1, el cinco se encuentra en medio de la serie. Antes, del 1 al 4 representa la vida material y a partir del 5 hasta el 9 representa la vida espiritual, incierta. El Papa, es una invitación a dejar la estabilidad tan atractiva del 4 y atrevernos a nuevos horizontes, nuevos conocimientos, a superar los límites.
El cinco abre caminos para el conocimiento de uno mismo o propone ideas brillantes, pero hemos de dejar morir alguna idea, algo material, algún afecto…..
Con en cinco de Oros, el consultante se enfrenta a dejar morir una circunstancia material y a partir seguramente con escasez de medios, o eso será lo que su inconsciente capta. Es fácil que adopte la actitud de víctima, que se lamente delante de los que no pueden mejorar su situación. Y es sencillamente tan fácil como pedir ayuda, cosa que el ego impedirá con el consabido……y que van a decir!
En el cinco de Copas, miramos afligidos las tres copas caídas y solamente vemos los afectos que hemos perdido sin fijarnos que aún nos quedan dos que nos acompañan. Nos lamentamos y somos incapaces de ver lo positivo y que aún hay esperanza.
En el cinco de Bastones, perdemos tristemente nuestra energía debatiéndonos en que dirección seguir adelante, nos apuntamos a diversas actividades, todas muy interesantes , pero al poco tiempo ya no seguimos adelante porque no nos paramos a pensar qué es realmente lo que nos interesa.
Y finalmente en el cinco de Espadas, una carta dura y difícil de aceptar: alguien ha luchado y ha vencido, los demás se alejan derrotados. Nadie está satisfecho porque quizá la victoria se ha producido después de una traición. Siempre que sale en una lectura, advierto al consultante que permanezca alerta porque lo más seguro es que alguien intente, como mínimo, tomarle el pelo.
Pero como el Tarot es una herramienta para aprender a conocernos, pasaremos al seis, donde las cosas irán de nuevo por caminos más plácidos.

Deja un comentario