Las cuatro funciones 2

El hombre debe ser capaz de identificar qué función está trabajando en cada momento. En una persona sana y normal, cada centro ejecuta su propio trabajo. En una persona desequilibrada, la continua sustitución de un centro por otro es precisamente lo que se llama desequilibrio o neurosis.

la imaginación es una de las principales causas de trabajo equivocado de los centros. La imaginación y el ensueño o fantasía son ejemplos de funcionamientos equivocados del centro intelectual. Los cuatro centros están repletos de hábitos y un hombre jamás puede conocerse hasta haber estudiado todos sus hábitos . Estamos acostumbrados a dejar que las cosas ocurran, somos complacientes con nosotros mismos y siempre nos contamos nuestras historias de la misma forma, sin variar ni preguntarnos el porqué de nuestra actitud.

Primero hemos de conocer la máquina y después aprender a controlarla. Muchas cosas inexplicables que observamos se deben al trabajo equivocado de los centros, que se interfieren o cogen energía uno del otro.

Con la sensación vemos esquinas, pero con la intuición vemos lo que está a la vuelta de ellas. Con la sensación leemos las líneas impresas, con la intuición lo que está entre líneas. La intuición es un sexto sentido que todos tenemos, pero hace falta desarrollar, y sobre todo confiar en ella.

Imaginemos una cruz. En el vértice superior estará la función de pensar y en consecuencia en el vértice opuesto, la función de sentir, o sea, pensamientos y sentimientos. En el vértice horizontal estarán las funciones de sensación y su opuesta, la emoción. En castellano es fácil confundir el sentimiento y la emoción, pero la segunda es activa, nos hace mover. Con el sentimiento sabemos si algo, alguien , nos gusta o no, pero la emoción nos pondrá en movimiento hacia aquella persona.

Imaginad que vamos andando por una calle y de repente, algo llama la atención en un escaparate. Nos ponemos en movimiento para analizar el objeto que nos ha llamado la atención y es entonces cuando la función intelectual empezará a actuar, calibrando si nos hace falta, si lo podemos adquirir etc.

La sensación le dice a uno que hay algo.

El pensamiento le dice a uno qué es aquello que ha percibido

El sentimiento le dice a uno si es agradable o no, si le gusta o no, si le asusta o no.

La emoción nos pondrá en movimiento hacia el objeto o lo olvidaremos.

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