El taller de la sombra 6

La casa tiene luz, energía. La frecuencia de la luz depende de la consciencia. Cuando cambia el nivel de consciencia, cambia la frecuencia de la luz. Las emociones son corrientes de energía de diferentes frecuencias. Frecuencia baja, con menos energía dan emociones negativas como envidia, odio, desprecio y miedo. Frecuencia alta, con más energía , da emociones como afecto, alegría, amor y compasión.

La consciencia da forma a la energía y se crea una pensamiento o un sentimiento o una acción. Como más brillante es la luz ( consciencia) más amplio es el ámbito que ilumina. El ámbito que iluminará una luz, consciencia, tendrá la profundidad, la anchura y la extensión de su influencia kármica. Cada micro-consciencia o alma individual afecta a la macro-consciencia, en función de las cualidades de su luz, de la frecuencia de su consciencia.

Pero es habitual que muchos prefieran alumbrarse con velas o con bombillas que apenas iluminan, porque siempre se ha hecho así, porque » todo el mundo» lo hace, porque da pereza ponerse a pensar si la penumbra es lo único que existe.

Cada uno de nosotros es una bombilla única, separada y distinta con un voltaje y una marca determinada, pero el principio animador en cada uno de nosotros es el mismo. No sirve de nada ver la luz, ya que debemos ser la luz nosotros mismos. En la carta del Ermitaño, un 9, aún confiamos en la luz del farol que lleva el buscador fuera de él mismo. Aún no sabe que la luz está en su interior, pero para llegar a este conocimiento tendrá que colgarse y darse la vuelta, en la carta del Colgado.

En la casa hay varios aparatos electrónicos, por ejemplo un televisor que por causas desconocidas no funciona bien. Un técnico en electrónica puede identificar una determinada distorsión en la imagen o en el sonido y corregir el problema, reemplazando el componente averiado. Nadie interpretaría esto como una prueba definitiva de que el televisor sea el responsable de los programas que produce. Sin embargo, este es precisamente el argumento que aduce la ciencia mecanicista en su intento de demostrar que la consciencia se origina en el cerebro.

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