LA LUNA nos habla justamente de esta alteración de nuestra mente, de nuestros miedos a salir de esta situación. Pero también de las cualidades femeninas, la intuición, la imaginación, de la fantasía. Nos habla de relaciones entre mujeres, de relaciones familiares.
Qué carta tan enriquecedora si se sabe trabajar bien, proyectando hacia fuera las ideas que han estado dando vueltas y más vueltas en nuestra cabeza y que por esta luz lunar, tan confusa, quedan en un segundo plano. Es de las cartas más difíciles de interpretar por esta característica, la confusión, la media luz.
La carta lleva el peligro de quedarse para siempre con este misterio, con el inconsciente activado pero perdido en sus divagaciones.
Con la llegada del SOL, oh maravilla! Todo sale a la luz y el consultante se ve ya salvado y dejando atrás zonas de penumbra, ve el final del túnel, la depresión queda lejos. Es entonces cuando se ha de estar mas al acecho. La tentación, al aparecer la carta, de pensar que ya hemos conseguido nuestra meta y hemos salido airosos, es muy grande. Porque justamente es con esta carta con la que se cumple el dicho de que » no es oro todo lo que reluce».
Como al Sol, la carta habla de alguien que le gusta que le vean, que le tengan en cuenta sus decisiones tan claras, sin sombras después de la carta anterior. La carta habla de orgullo, de tener preparado un lugar en su interior para aquello que intuye trascendente y superior y ahí radica el error: aún se está en la separación, en la individualidad del ego y en tu pequeño templo.
Pero claro, como vas a bajarle los humos al consultante que ya se ve en el pináculo de sabiduría y entendimiento, después del trabajo que le ha costado llegar hasta aquí
Si la carta fuera tan benéfica, por que hacen falta dos cartas más?

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