LA JUSTICIA pone las cosas en su sitio y no le da más vueltas. Las cosas son así porque no pueden ser o estar de otra manera.
Pero ¿se necesita esta actitud arrogante, este trono y sobre todo esta espada? Es como un emperador en femenino, con el ingrediente de la intuición, la sutilidad, virtudes femeninas. Dicen que si has de tratar con una persona que manda, siempre es mejor que sea hombre que mujer. En las lecturas aparece la imagen e intuyes una madre perfecta, sin fallos, pero lejana y que no permite que alguien se mueva sin su permiso, fría, seca, escueta y que en el inconsciente del consultante sigue mandando.
Pero la perfección tiene el peligro de que no puede cambiar nada y se caiga en la rigidez.
Y recordando la primera frase del escrito, que alude a la actitud del consultante cuando decide que necesita una lectura, la carta siguiente, la del COLGADO, no nos lleva a engaño : se siente colgado, atado de pies y manos y sin ver solución . Por eso la necesidad de la lectura. Con un poco de suerte se podrá hacer luz y demostrar que, pese a estar colgado tiene la cabeza iluminada. ! Qué gran paso!
Y ahí radica también el problema. Uno puede quedarse tan a gusto con esta iluminación, con este discernimiento que le ha llegado acerca de la vida, que se instala en este momento luminoso y no sigue adelante. Son todas aquellas falsas espiritualidades, falsas actitudes y rituales vanos que solo sirven para engordar otro ego distinto, el de sentirse por encima del resto de los mortales que no les ha sido dado ver lo que ellos si han visto.
El peligro del Colgado es quedarse así, habiendo comprendido pero encerrándose en su mundo maravilloso de comprensión, sin pasar adelante y tomar medidas. Es una espiritualidad que sólo sirve al consultante y no ayuda a los demás.

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